MANIFIESTO
CONTRA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL DE LAS MUJERES
Tradicionalmente la prostitución ha sido definida como
una práctica femenina consistente en suministrar servizos sexuales a cambio
de dinero. Sin embargo esta definición omite e invisilibiliza
a los actores principales del sistema prostitucional: prostituidores
y proxenetas, sin cuya participación no habría mujeres en situación de
prostitución.
DENUNCIAMOS:
·
Que
la tolerancia y aceptación social hacia las prácticas masculinas de compra
de servizos sexuales, equivale a fortalecer los privilegios masculinos
y, por tanto, a ratificar modelos y relaciones desiguales entre hombres y mujeres.
·
Que la prostitución, en todos los casos o circunstancias,
representa una forma extrema de explotación
y de violencia contra las mujeres y significa nuestra reducción
a la condición de mercancías al servizo sexual de los hombres.
·
Que
la prostitución constituye un negocio cada vez más rentable y en expansión
que se abastece de los cuerpos de mujeres y niñas que son puestas en venta
y en disposición de ser consumidas sexualmente por los hombres.
·
Que
los prostituidores provocan con su demanda la existencia de un mercado
organizado de mujeres y niñas para su utilización como objeto sexuales
·
Que
el mercado prostitucional incluye a todas las personas y actividades,
que dentro y fuera de la
legalidad, obtienen beneficios de la explotación sexual de las mujeres: los proveedores de espacios físicos como locales, pisos u hoteles
para el uso sexual de las mujeres;
los proveedores de
espacios publicitarios para la oferta de cuerpos femeninos en periódicos,
revistas, y otros medios; los
traficantes de mujeres y niñas que forman parte de las redes de control,
vigilancia y extorsión de mujeres en los países de destino.
POR
TODO ELLO:
EXPRESAMOS
nuestro rechazo a cualquier política reglamentarista
ya que ello equivale a legitimar y normalizar el uso de las mujeres como
mercancía sexual, e
INSTAMOS A LOS PODERES PÚBLICOS A:
·
Reforzar las políticas de igualdad de oportunidades y a crear condiciones
laborales que eviten que las mujeres sin recursos se vean abocadas
a formar parte de la población prostituida.
·
Incrementar suficientemente los recursos destinados al desmantelamiento de las redes
de prostitución que operan en nuestro país con mujeres traficadas.
·
Establecer
políticas
específicas de integración e inserción laboral de las mujeres inmigrantes
y, de protección y acogimiento
de las mujeres traficadas.
·
Penalizar
todas
las modalidades de proxenetismo, con penas proporcionadas a la gravedad
de las acciones cometidas en cada una de ellas.
·
Desalentar
la
demanda masculina, promoviendo campañas que permitan modificar la percepción
social del uso de las mujeres como mercancía sexual y obtener una repulsa
social generalizada hacia los hombres que usan los cuerpos de las mujeres
prostituidas para satisfacer sus apetencias sexuales.
·
Elaborar
un código ético que disuada a los medios de comunicación de
publicitar el consumo sexual de mujeres.
JUNIO
de 2005
PLATAFORMA ESTATAL DE ORGANIZACIONES DE MUJERES
POR LA ABOLICION DE LA PROSTITUCION.